Cuando nos cuentan u oimos algo que no entendemos y va contra nuestras convicciones.
A mí lo que mejor resultado me dá para no ir contra mí misma ni confrontar contra la libertad de otro.
Es darme un baño, el contacto con el agua actúa como si la misma me contagiara su fluidez.
Noto como todo pasa y nada permanece, nada es lo que parece, incluso si intento hundir mi patito de goma volverá a la superficie por otra parte. Ésta maleabilidad del agua que hace que veas una gran cantidad de líquido que te rodea y sin embargo cuando coges un poco con la mano se escurre, me lleva a pensar en la futilidad de la vida y los esfuerzos para mantenerla encerrada, pues la vida es manifestaciobn y si está encerrada y no puede manifestarse no es vida. Igual que las flores se manifiestan como tales con la floracion, los humanos que no manifiestan su sentir son como autómatas. Creo que la manifestación de sus opiniones es parte intrinseca de su humanidad, se puede estar o no de acuerdo con otros conceptos, pero lo que es indudable es que sin la sublime libertad de opinar sin ser coaccionados perdemos una parte de nuestra alma que se mustia como una flor en un jardín sin sol!

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